martes, 27 de enero de 2015

HAWA MAHAL Y JANTAR MANTAR EN JAIPUR

El pasado domingo un atascazo en el centro de Jaipur nos llevó a bajarnos del autobús en medio de toda la aglomeración y llevar a cabo un cambio de planes repentino.

Nos dirigíamos a los fuertes, pero lo dejamos para otro día. Decidimos empezar a visitar Jaipur al estilo turista desde lo que teníamos más cerca. Primero compramos un ticket válido para visitar algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad durante dos días. Nos costó 200 Rp a cada uno por ser estudiantes extranjeros.

El Hawa Mahal se encuentra en una de las calles principales del centro de Jaipur. Fue construido en 1799. Se creó como una extensión al Palacio de la Ciudad destinada al harén. Es por esto que todas las fachadas están llenas de pequeñas ventanitas, para que las mujeres puedan ver sin ser vistas. Desde lo alto se puede ver una bonita estampa del centro de la ciudad y del observatorio que iríamos a visitar más tarde.



Lo más bonito del Hawa Mahal es su fachada rosada, lo que hace que se integre a la perfección en la Ciudad Rosa. Su arquitectura recuerda a la cola de un pavo real o a una corona. Unos cuantos monos pasean y saltan a sus anchas. El interior está formado por un montón de habitaciones y pasillos que en la actualidad están vacíos y sin iluminación; aunque podemos encontrar alguna cristalera.




A pocos minutos caminando se encuentra el Jantar Mantar, uno de los observatorios solares más grandes del mundo. El camino que seguimos para llegar de un lugar a otro no nos dejó para nada indiferentes - y no sólo por la cabra con chaqueta de manga larga que vimos-. No era un barrio ruidoso; parecía más bien un barrio sin vida, abandonado, sucio, derruido... pero con mucha gente en las esquinas y niños jugando descalzos en la calle.


El Jantar Mantar fue construido en 1728 por el Maharajá Jai Singh, amante de la astronomía. Es realmente asombroso el tamaño que tienen los distintos aparatos de medición . Lo que más nos llamó la atención fue este gigantesco reloj de sol, de veintisiete metros de alto, que sigue funcionando con una precisión de dos segundos. Una pena que los días sigan nublados, porque poca sombra pudimos ver.



Para terminar el día nos fuimos al Indian Coffee House, una de las cafeterías más famosas y antiguas de la ciudad. Un café helado y un batido de plátano con unas tostadas por 120 Rp nos devolvieron las fuerzas.

Inés.

sábado, 24 de enero de 2015

DESCUBRIENDO NUEVA DELHI


El día comenzó, continuó y terminó nublado en Nueva Delhi.

Amanecimos casi a las doce de la mañana. Tras pasar todos los controles del aeropuerto, discutir con el taxista, subir las maletas hasta un cuarto piso y no morir tras el primer impacto al ver la habitación y el baño; nos acabamos acostando a las cinco y pico.

Good Morrrning nos dio los buenos días en la azotea nada más abrir la puerta de la habitación.

Salir a la calle la primera vez es toda una aventura. Entre los agujeros en el suelo, las aceras no existentes, las motos que te pasan a cinco centímetros, la gente que te mira, que te intenta llevar hacia su negocio y los que te intentan timar, no tuve tiempo de mirar hacia las tiendecitas llenas de riñoneras, pantalones hippies o pulseras que había a ambos lados de las calles; y eso que llevaba los ojos como platos.

Compramos el bono de un día para el metro (100 Rp) y comenzamos a visitar algunos de los lugares más típicos de la ciudad y más alejados del centro, -Antonio pensó que serían demasiadas emociones para un primer día-.

En primer lugar visitamos el Templo del Loto (Lotus Temple), un lugar de adoración y oración abierto a todas las religiones. Impresiona más por fuera que por dentro, una gigantesca flor de loto a medio abrir con veintisiete pétalos de mármol.



Después nos fuimos a los Jardines de Lodi, un parque enorme en el que encontramos distintas tumbas gemelas de los siglos XV y XVI. Parece mentira que en el centro de esa gran ciudad pueda existir un sitio tan tranquilo como este. 



Al anochecer nos fuimos a Connaught Place, el centro comercial y financiero de Delhi. El estilo victoriano de los edificios llama mucho la atención. Crecen en circunferencias inscritas unas en otras. Bajo los soportales se pueden ver tiendas de ropa de marca y cadenas de restaurantes americanos; así como gente vendiendo telas, collares o pidiendo frente a los escaparates de estas. Nosotros cenamos en un KFC y después nos tomamos un batido de Oreo (jeje).

Llegamos a casa tan cansados que esa habitación cochambrosa cada vez se parecía más a un hotel en condiciones. Y nos dormimos. Y Good Morrrning nos dio los buenos días. Casi se come el caramelo de Kinder que le dimos con papel de lo contento que estaba. Cogimos el metro al centro... ¡Y sobrevivimos!


En primer lugar fuimos a visitar la Jama Masjid, una de las mayores mezquitas de la India. Es muy bonita, tanto por dentro como por fuera. La entrada es gratis, pero durante los momentos de rezo la entrada está prohibida a los turistas. Subir a la torre cuesta 100 Rp y meter la cámara de fotos 300 Rp. Y bueno... Nuestra historia en la Mezquita y todo lo que nos sucedió allí dentro os lo contaremos mejor en persona...


A continuación caminamos hasta el Fuerte Rojo, una fortaleza realmente impresionante, tanto por su color como por tamaño. El paseo alrededor de este también fue muy tranquilo. Solo lo interrumpieron las fotos que nos pidieron distintos grupos de chicos que estaban por allí, como si fuésemos famosos. Estuvimos a punto de empezar a cobrarlas por 10 Rp.


Continuamos caminando hasta el Raj Ghat, la tumba de Gandhi. Me llamó la atención lo tranquila que estaba; en medio de un parque enorme, en completo silencio, sin mucha gente... Se trata de un monumento de mármol muy sencillo y humilde, con una llama permanente en el centro, y que refleja la manera en la que vivió Mahatma Gandhi.


Desde ese lugar cogimos un tuc-tuc al centro y nos metimos de lleno en el Bazar Chandni Chowk hasta que se hizo de noche, nos fuimos al hostal a por las maletas y llegamos al tren con destino Jaipur.

En el tren viajábamos en la Sleeper Class, donde conseguimos echar alguna cabezadita entre los ronquidos de los allí presentes. Antes de llegar, el revisor, un hombre muy majete, se sentó a hablar con nosotros y nos leyó la mano. No acertó nada y no nos dijo nada bueno, así que... ya sabemos por qué se dedica a ser revisor y no a la Astrología.

Por cierto, se coló un mono muy graciosillo en el tren que no paraba de comer plátanos en lo alto ;)

   
Inés.

jueves, 22 de enero de 2015

NUEVA DELHI, PRIMERAS IMPRESIONES


No sé qué hay más en este momento; si personas caminando y escupiendo y tuc-tucs pitando en las calles de Nueva Delhi o pensamientos e ideas en mi cabeza.

Supongo que la mejor palabra para describir todo lo que he empezado a pensar y a sentir acerca de la India en estos tres primeros días es: INCREÍBLE. Aún no sé si es bueno o malo, simplemente es que creo que ninguna persona que no haya estado en la India puede llegar a creer o a imaginar lo que se vive en las calles de este país. Lo mismo opino de los muchos turistas que la visitan desde un autobús, siguiendo a un guía y bebiendo agua embotellada en algún resort.


Podría comenzar a hablar, como muchas veces he hecho, de contrastes; esa palabra tan recurrente que empleamos para hablar sobre los nuevos lugares que visitamos, y que nos ofrecen personas y culturas de todo tipo. Sin embargo, mi primera impresión en la India no tiene que ver con los contrastes, es más, lo veo todo de un tono bastante grisáceo y homogéneo. Veo pobreza por todas partes, los pobres me parecen pobrísimos y los ricos me siguen pareciendo pobres.

- Mientras escribo estas líneas Antonio ya me está llevando la contraria y poniéndome unos cuantos ejemplos de contrastes. Pero él tiene ventaja, lleva aquí mucho más tiempo; así que cuando cambie de idea os lo contaré-.


En Nueva Delhi hay basura y escombros por todas partes, gente tirada en la calle y durmiendo en las aceras, en ocasiones brota un olor insoportable de las esquinas, los hombres escupen y se tiran eructos, los vehículos pitan constantemente, cruzar la calle se convierte en una especie de misión imposible,  en el metro no cabe ni un alfiler, los baños apestan, los niños juegan descalzos e incluso desnudos en las calles... pero sonríen.

Y cada vez que lo hacen esos ojos y esos dientecitos me vuelven loca.

Os presento a Good morrrning - no sé cómo se llama y eso era lo único que sabía decir en inglés-, un pequeñajo que nos saludaba todos los días en la azotea del hostal y nos acompañaba escaleras abajo hasta la entrada para decirnos adiós. También nos esperó la noche que nos marchamos. Supongo que ya no  podré olvidar el momento en que se puso frente a mí, me cogió las manos con sus manitas sucias y me empezó a contar algo en hindi que parecía ser muy interesante mientras me miraba con esos ojazos.

Luego nos despidió diciendo good morrrning.

Inés.

lunes, 19 de enero de 2015

EN EL AEROPUERTO DE MOSCÚ HAY WIFI

  
Ya estoy en Moscú haciendo escala. En un principio iba a ser de doce horas, pero al final se van a convertir en unas siete. Todo ello gracias a un viajecito un poco peculiar...

Ayer subimos al avión con 45 minutos de retraso. Parece que estuvimos esperando a que empezase a caer esa bonita nevada que tuvo lugar en Madrid. Una vez en el avión procedimos al mismo ritual de siempre: sentarte pasando por encima de los dos chinos que ocupan los dos primeros asientos de tu fila y observar muy atentos a la azafata  mientras nos explica, en tres idiomas, cómo podemos salir del avión en caso de emergencia siguiendo las lucecitas del suelo que nos llevarán a las distintas puertas: dos delante, dos en la zona central y dos en la parte de atrás. ¡Por cierto! No olviden que si viajan con niños... No, yo no viajo con niños, pero la mujer de la fila de al lado sí, y ha llorado "un poco".

Parecía que ya estaba todo listo para el despegue, pero... ¡Noo! Había que descongelar el avión. Normal, esperamos a que Madrid se convirtiese en una nevera gigante para ponernos en marcha y claro, con ese frío "a ver quién se mueve" - pensó el avión-. Me quedo dormida mientras nos descongelan, hasta que, tal y como sucede en las películas,: "¿Hay algún médico en el avión? Necesitamos un médico". Maaaadre mía. No sé si habría algún médico en el avión, al menos los dos chinos que iban a mi lado no lo eran, o no quisieron decir que lo eran. Al final llegaron médicos de fuera a atender a una persona que viajaba en primera clase. Pasó bastante rato, pero al final parece que todo estaba bien.

























De nuevo megafonía. Estamos listos para despegar, pero... ¡Noo! ¡Nos hemos vuelto a congelar!

Finalmente, tras cuatro horas subidos al avión, despegamos. Que conste que no me estoy quejando ¡eh!, que a mí todo ese follón me quitaba horas en el aeropuerto de Moscú.

Rápidamente me quedo dormida. Cuando abro un ojo están repartiendo la cena, a las cinco de la mañana más o menos. No sé de dónde saqué la brillante idea de pedirla y de empezar a comerme el pollo - que estaba bueno-, con lo bien que me sienta últimamente la comida. Sólo sé que falto muy, pero que muy poco, para pasar corriendo por encima de los chinos  y llamar desesperadamente a la puerta del servicio. Al final me concentré, me empecé a abanicar y conseguí reprimir las ganas de echar todo lo que tenía dentro. Y me quedé dormida. Y cuando me desperté la bandeja de la comida ya no estaba. Gracias.

Y llegó la paz. La señora que no paraba de reírse a carcajadas dos filas más atrás se calló y yo me dormí profundamente. Sólo abrí una vez los ojos y luché por no volver a cerrarlos para no dejar de mirar por la ventanilla. Lo que veía era espectacular, parecía una película y  me sonreía a mí misma de poder disfrutar  de esta vista.

En el interior todo estaba a oscuras. En el exterior brillaban miles de estrellas y pequeños aviones parpadeaban a lo lejos. Daba la sensación de estar dentro de una de bola de nieve. Mirando hacia arriba se podía ver la curvatura del Universo, como si de una cúpula  se tratase; hacia abajo una capa de nubes tan fina como el algodón de azúcar lo amortiguaba todo.

Pero cerré los ojos. La siguiente vez que los abrí fue debido al sol que me deslumbraba mientras sobrevolábamos un mar de nubes.

Y así me quedé, abriendo y cerrando los ojos constantemente hasta que aterrizamos.



¡Por cierto, el aeropuerto de Moscú está muy bien, limpio y tranquilto, y tiene Wifi. Ya solo me quedan aquí unas seis horas! ¡Y estos dos de aquí arriba son los mejores padres del mundo!  

Inés.

sábado, 17 de enero de 2015

JUGAR DESCALZOS


Hoy quiero actualizar para presentaros un blog, una personita y una historia.

El blog se llama La sonrisa del deporte y la personita Paloma Monreal, y ella escribe el blog. No lo hace muy a menudo, se hace de rogar (¡qué le vamos a hacer!), pero cuando lo hace no defrauda a nadie, nos regala historias de las buenas. Con que sepáis que en pocos meses será oficialmente periodista deportiva, que la podéis escuchar en la radio y que algún día no muy lejano la veremos por la tele a pie de campo es suficiente.

Hoy ha vuelto a actualizar. La historia es la siguiente:

Empieza la Copa de África y no puedo dejar de mirar la portada de Sphera Sports. Dos niños, de la mano, golpean un balón cuesta arriba. Dos niños, descalzos, tras un balón de fútbol. Dos niños. Descalzos.

Me acuerdo entonces de una conversación que tuve hace tres días. En un colegio de Jaipur, a 7.516 km de Guinea Ecuatorial, un amigo está de profe de educación física. Dice que en los recreos juega al fútbol con sus alumnos. Niños y niñas que visten chaqueta azul marino y pantalón blanco. Pero cuando juegan al fútbol, todos se remangan. En la calle no hay chaquetas ni blancos impolutos. Pero hay niños. Y juegan descalzos.

Y entonces pienso en mis angelitos paraguayos. A 7.931 km de Guinea Ecuatorial, casi la misma diferencia que con la India pero en sentido contrario, 300 niños de entre 6 y 18 años juegan al fútbol a diario. En algún punto de la Transchaco, en el corazón de Paraguay, niños y niñas son internacionales en potencia si alguien supiese de su existencia. Antes de desayunar, en los recreos, en la siesta, en la hora de talleres, en las dos horas de deporte… el deporte rey es su vía de escape. Lo primero es hacer equipos. Lo segundo es descalzarse. Son niños. Y juegan descalzos.

No juegan en la playa ni en césped natural. Tampoco siquiera en césped artificial. Es tierra, barro si llueve y, si hay piedras, con la mano se arrojan a cierta distancia. Son niños. No tienen botas, desconocen las ventajas de una sujeción al tobillo. No necesitan tacos, sus pies cumplen la función, bien curtidos desde pequeños. Sus plantas no se desgastan, las deportivas sí. Así que juegan descalzos.

En África, en la India, en Sudamérica. Son niños. Y juegan descalzos.

"Al final todo saldrá bien. Y si no sale....es que no es el final" ('El exótico hotel Marigold'. Por cierto, grabada en Jaipur)

viernes, 16 de enero de 2015

CROWDFUNDING DESTINO LA INDIA: GRACIAS


Ya ha empezado la cuenta atrás... En 3,2,1... ¡El domingo me marcho! ¡Qué ganas, qué nervios, qué ilusión y qué todo!

Lo primero que quería hacer era dar las gracias a todos lo que han participado en el CROWDFUNDING DESTINO LA INDIA, ya que entre todos lo hemos conseguido, estoy felicísima :)

Ahora siento que tengo una responsabilidad más grande por hacer un buen trabajo, pero también mucha más motivación.

Gracias a todos mis amigos, que a pesar de ser estudiantes y trabajar para ganar un poquito han querido colaborar; son imprescindibles en mi vida. A los amigos de mis padres de toda la vida, que se sienten medio abuelos al ver que el bebé rosita de la cuna ya se va a la India. A los amigos y vecinos que llegaron más tarde, pero que parece que siempre estuvieron ahí. A mi familia: tíos, titos, primos, abuelos, tía abuela, primos de mi madre... Por no haber dejado de apoyarme en 22 años y demostrar lo orgullosos que están. A mis padres, por aportar algo muchísimo más valioso que el dinero a este crowdfunding como es el apoyo incondicional, la ilusión, los ánimos y el amor. Y, cómo  no, a mi hermana, por demostrar que su locura no tiene límites, por ser la mejor del mundo y por querer una alfombra voladora; así la próxima vez que viajemos no necesitaremos billete.

Infinitas gracias,




Inés.

miércoles, 14 de enero de 2015

FESTIVAL DE LAS COMETAS


Cada 14 de enero se celebra en Jaipur el Festival de las Cometas. Hoy es 14 de enero, así que ¡me lo he perdido por unos días! Pero bueno, ya está Antonio allí para contarnos...

El 14 de enero es un día festivo en la ciudad, y los niños no tienen clase. La música ha comenzado a las ocho de la mañana y, por lo visto, no ha parado en todo el día.

Desde muy temprano todo el mundo se reúne en las azoteas de los edificios y saca sus cometas. Son muy sencillas, dos palos en cruz, una tela y una cuerdecita; pero vuelan. Es un espectáculo precioso, el cielo de la ciudad se llena de colores y el ambiente de risas. Me hubiese encantado estar allí.

Niños y mayores hacen competiciones en las que tienen que cortar el hilo de los demás, tal y como sucede en "Cometas en el cielo". Me maravilla.

Al anochecer quedan menos cometas, pero a las que aún permanecen les colocan unas lucecitas de colores. Así el cielo parece lleno de luciérnagas.

Lo peor de todo es que Antonio NO HA HECHO FOTOS... No sé si podré perdonárselo. Las fotos que veis aquí son del Flickr de Meena Kadri.





Inés.

domingo, 11 de enero de 2015

VISADO PARA LA INDIA


¡Otra cosa lista! Ya puedo ir a recoger el visado. Aunque la cosa comenzó un poco regular - me dejé el pasaporte en casa la primera vez que fui a hacérmelo -  el proceso ha sido muy fácil y sencillo.

Finalmente lo solicité el jueves por la mañana y el viernes ya recibí un e-mail que decía que mi visado había sido tramitado y que podía ir a recogerlo cuando quisiera.

Toda la información necesaria la he encontrado en www.indiavisados.com

Yo he realizado todos los trámites en Madrid en ventanilla (C/Cardenal Marcelo Spinola, nº4 - 1º Dcha), pero también existe la posibilidad de hacerlos en Barcelona o por Seur.

En primer lugar debes indicar qué tipo de visado necesitas (tránsito, negocios, investigación, voluntario...), en mi caso es el de TURISTA. Es importante tener en cuenta que, aunque este visado dura 6 meses, es necesario salir del país a los 90 días.

Los documentos requeridos para todos aquellos que quieran solicitar el visado de turista son los siguientes:

  1. Pasaporte original con validez mínima de 6 meses y dos páginas libres.
  2. Declaración firmada (click para descargar).
  3. Rellenar el impreso de Solicitud Online de Visado (click para abrir). Se debe guardar, imprimir y adjuntar con el resto de documentación. (Son bastantes datos y es un poco aburrido de rellenar, pero no hay que desistir).
  4. Adjuntar una copia de la primera hoja del pasaporte, en la que aparecen los datos del solicitante.
  5. Una foto oficial, tipo DNI. (A mí no me la pidieron).
  6. Tasas. Varían según el tipo de visado. (Turista: 64,5€).
  7. Forma de pago: efectivo.
  8. A la hora de viaje debe llevar el billete de ida y vuelta. (No estoy muy segura sobre este requisito, ya que Antonio se fue solo con el de ida. De todas formas, tampoco me lo pidieron).
  9. Menores hasta 12 años, deben adjuntar un formulario de autorización, (click para descargar). Debe venir acompañado de una copia del DNI o pasaporte de los padres.
Espero que os sea útil :)

Inés.

jueves, 8 de enero de 2015

BILLETES DE AVIÓN A LA INDIA


Me encanta mirar viajes en Internet, buscar las combinaciones más baratas a cualquier destino y soñar que compro los billetes. Lo hago muy a menudo, por eso, esta vez, hasta que no metí los datos de la tarjeta de crédito e hice click en "confirmar pago" no me di cuenta de lo que realmente estaba haciendo. Ya no había vuelta atrás. Próximo destino: INDIA.

He de decir que comprar el billete resultó bastante fácil y, lo más sorprendente, ¡me pareció relativamente barato!

Antonio lleva allí dos meses y se fue sin billete de regreso, por lo que decidimos comprar los billetes de vuelta juntos. Esto complicó un poco la situación. Resultó que el precio de los tickets aumentaba exageradamente si solo se compraba el de "one way" -no nos tachéis de novatos eeh, sabíamos que aumentaba, ¡pero no tanto!-. Casi me salía más barato a mí ir y volver que a él regresar a casa. De esta forma fue como comenzamos una búsqueda exhaustiva entre todas las compañías aéreas.

 Finalmente llegamos a las siguientes conclusiones:

- La compañía que nos salía más rentable era AEROFLOT, la línea aérea nacional de Rusia. Desde Madrid tiene vuelos a Nueva Delhi y a Goa, y hace escala en Moscú. Además nos llevamos una gran sorpresa al descubrir que incluía dos maletas facturadas de 23Kg cada una  y otra de 10Kg de mano. 

No es que piense ir muy cargada, pero la cantidad de cosas que pienso traer a la vuelta no os las podéis ni imaginar.

Al final mi billete salió por 515€ ida y vuelta -comprado con menos de dos meses de antelación- y el de Antonio por 293€.

- La otra compañía que miramos más -y con la que voló Antonio a la ida- es ETIHAD AIRWAIS, la aerolínea oficial de los Emiratos Árabes. Desde Madrid salen vuelos hacia Nueva Dehli, Goa, Jaipur y Kochi. Suelen hacer dos escalas, una en lugares como Roma o Múnich y otra en Abu Dabi. El vuelo le costó 330€.

-  Hay muchas otras compañías como Airfrance, Turkish Airlines o Qatar Airwais que ofrecen vuelos a la India pero, según lo que nosotros comprobamos, los precios son mucho más altos.

Espero que os sea útil :)


Inés.

lunes, 5 de enero de 2015

ABONADA A LAS DESPEDIDAS


Parece mentira que hayan pasado más de dos meses desde que publiqué lo siguiente en mi perfil de Facebook. Antonio, mi chico, se acababa  de marchar a Jaipur y yo me tenía quedar en Madrid haciendo el último curso de la Carrera:  

"Parece que estoy abonada a las despedidas y, por tanto, a todos los besos, abrazos y llantos que estas conllevan.
Hoy me ha tocado de nuevo. Me ha tocado levantarme a las 03:00 a.m, llevarte al aeropuerto, esperar hasta las 05:00 a.m a que facturases tu maleta y, finalmente, a las 05:30 a.m ver (un poco borroso por culpa de las lágrimas en los ojos) cómo cruzabas el control de seguridad.
A las 06:15 a.m despegabas hacia Jaipur (India). Así, como quien no quiere la cosa. Un visto y no visto. ¡6 meses en la India! El típico sueño que todo el mundo tiene, pero que al final casi nadie realiza, y que tú has puesto en marcha en menos de dos meses.
Me parece asombroso... Espérame ¡eh! Que en menos de tres meses el que tendrá que madrugar para ir a recogerme al aeropuerto serás tú.
Y sí. Volverán los mismos abrazos y besos (seguro que alguna lagrimilla también se escapa); porque estar abonada a las despedidas supone estar también abonada a los reencuentros, a los viajes y a la gente que viaja. Y eso me encanta.
La gente suele comprar abonos para el fútbol, el cine, el teatro... Yo tengo uno para las despedidas... Lo siento, este nunca estará disponible en la reventa. Es vitalicio y lleva mi nombre".

Dos meses después aquí sigo yo, en Madrid. Terminando los últimos exámenes y trabajos del cuatrimestre y preparando una nueva aventura. El 18 de enero despego hacia la India. Por delante, dos meses y medio plagados de proyectos, en los que pretendo realizar dos TFGs (Trabajos Finales de Grado), viajar, descubrir y vivir.

He decidido crear este blog para poder compartir con todos vosotros las aventuras que vaya viviendo y todo lo que vaya aprendiendo, así como para aportar información útil a futuros viajeros.

Nos encontramos en las palabras :)

Inés.